Soy habitante de la Luna, consciente de que la vida, es mucho más que una. La Tierra de Dios fue surgida… Pero nosotros contamos otra historia. Hace mucho tiempo que opté por olvidarme de esos atardeceres que tanto solía estudiar y disfrutar. Cubría mi espacio con ellos, hacía que ellos fueran mi cielo… Pero dejé de idealizar a ese lugar, cuando me enteré de que esos, que llaman humanos, los mismos que habitan ese planeta... Lo destruyen y se destruyen entre sí. Ahora solo miro con nostalgia hacia allá de vez en cuando. Habito la Luna y existo en donde yo quiera: Algunas noches reposo en Marte, el planeta rojo tiene algo en su calidez que me atrae. Después de la Luna, ese es mi lugar favorito. Aunque jamás nada va a superar la magia que envuelve a cada cráter en mi hogar. Recuerdo que una vez fui a Plutón, quería encontrarme con ese mundo diminuto y descubrirlo por completo… Pero me fue imposible entrar, el tamaño de mi cuerpo jamás podría...
Pedacitos de mí se describen poco a poco y se van entrelazando como un rompecabezas que me conforma. Me salgo de mi realidad y la siento como si la observara desde fuera, entonces surgen mis letras. Me miro como si alguien más lo hiciera, y entonces, me escribo. Me gusta escribir con sentimientos y pasión, por eso, me agrada mantener mis textos en su primera versión; saliendo del corazón.