Mucho tiempo me perdí, entre uno y otro amor, me olvidé del más importante… Mi amor por mí. No, no digo que me odiara; no digo que no me quisiera tampoco. Simplemente digo que me olvidé de mí. Me preocupé por hacer sonreír a otros, pero me olvidé de hacerme sonreír. Me olvidé de alimentar mi felicidad, de hacer las cosas que hacen arder a mi corazón, esas cosas que me mueven y me hacen ser yo misma totalmente. Y tuve que caerme, tuvo que dolerme demasiado para darme cuenta. Tuve que experimentar la separación de personas importantes para darme cuenta de que, por ellas, me había dejado a un lado. Y no, eso de ninguna manera está bien; no importa cuánto quieras a alguien, nunca será suficiente para ponerte en segundo lugar. Después de todo, ¿qué puedes ofrecerle a los demás? Únicamente lo que hay dentro de ti, entonces no, por ningún motivo te permitas perderte. No digo que seamos egoístas o nos alejemos de toda la gente, pero es necesario aprender a balancear entre el tiempo que ...