Ir al contenido principal

¿Escribo?

Un día comencé a escribir y me prometí que jamás iba a detenerme… Y me he sido fiel hasta ahora. Aunque de vez en cuando se me escondan las palabras.

Me encuentro escribiendo letras vacías, esas que ignoro, porque para mí escribir es la dicha de compartir y hacer explotar un sentimiento en alguien más.

No escribo, las letras, a veces, no tienen concatenación… No hallan su lugar. Reposo, espero porque sé que llegarán. Dejarán de susurrar suavemente en el oído y comenzarán a gritar hasta desbordarse.

Sé que es imposible que no se atrevan a regresar, me conocen mejor que nadie. Me saben vulnerable, loca, feliz… Conocen el placer que le producen a mi ser, mientras cada una de ellas es plasmada en una hoja vacía.

Así que, no las presiono, ni las exijo… Solamente las dejo reposar y espero a que me pidan aparecer tangibles.

Días que permanecen en silencio. No es que los versos no encuentren su lugar, que las palabras no encuentren en dónde asentarse, que las letras estén desorientadas… Es que no hay nada más que silencio.

Estoy en paz. Me gusta dejarlas libres, ya llegarán; ya necesitarán salir y decir algo, entre pensamientos absurdos, sentimientos y análisis… Ya aparecerán, solamente las dejo descansar.

En ocasiones dudo si las escuché bien; pero estoy segura de que ellas encuentran su lugar, saben a dónde pertenecen.

Un día comencé a escribir y me prometí jamás detenerme… No sabía que esa era una promesa innecesaria, porque aunque las palabras se olviden de mí a veces… También se apoderan de mí cuando quieren y lo harán por siempre. Y soy feliz, en cada ocasión que existen; con cada ocasión que me dan la fortuna de mostrarse ante mí para hacerlas existir.


Escrito por: Cecilia Abreu




Comentarios

Entradas más populares de este blog

Defecto de fábrica

 Tengo un defecto de fábrica    q ue desborda creatividad           y me permite soñar Pero que también grita     se irrita fácilmente          y derrama lágrimas Un defecto de fábrica      no diagnosticado          diagnóstico tardío               sin medicar Complejo como la profundidad del mar Pero hermoso como los animales que alberga A veces vuela                                                            a veces se detiene y en ocasiones se arrastra como caracol Sin sonido con una entonación suave tan estruendoso     que lo escucha una brótula abisal Un defecto de fábrica                 ...

Mi jardín

En mi jardín hay muchos tipos de arañas, una mariposa blanca y una catarina que hoy se posó sobre mi brazo, junto a la catarina de tinta que ya estaba ahí. En las noches también se ven babosas y se escuchan sapos. En mi jardín hay hongos, uno gigante que sorprende hasta al jardinero y unos pequeñitos, pero nunca tanto como la catarina roja y sin lunares que les conté. También vuela por ahí un colibrí que siempre avisa de su llegada por mi ventana, con un sonido que ya reconozco y siempre me hace voltear a mirar. Mi jardín no es un jardín, es un patio sin césped. Un lugar biodiverso que me regresa al origen, a la raíz, a la Tierra. Escrito por: Cecilia Abreu

Soy una flor

  A veces creo que soy una flor  Porque parece que me arrancan las hojas, los pétalos con cada decepción, con cada dolor . L legué a este mundo con todas mis hojas, con todos mis pétalos Y ya no me queda ninguno Me los arrancaron todos  Pero queda mi centro  Ese que mi tallo sostiene  Mi tallo también, ya sin fuerzas, a veces cae hasta la tierra  Pero a veces alguien lo riega y se vuelve a levantar  Mientras mi centro sigue ahí seguiré con mucha fuerza y también sin ella