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COVID-19 en mi cabeza

Era un día cualquiera,
cuando el COVID-19 atacó la tierra,
aunque algunos le llaman Coronavirus,
así, a secas.

Llegó con más de una corona,
un villano verde y poderoso,
esa clase de villano pegajoso... que se niega a desaparecer.
Una especie de Hydra, a quien le cortas una cabeza y obtienes dos.

Comenzó a multiplicarse,
dejando su rastro verde por doquier,
pasando del suelo, a la cabeza y de la cabeza a los pies;
de un lado para otro, de las manos a los ojos
y de unos a otros, pronto se convirtió en tos. 

Claro, como en toda historia,
del villano todos buscan escapar;
entonces las casas se abrieron,
las familias se juntaron
y todos se empezaron a resguardar. 

Tal fue mi sorpresa, al mirar
a las familias cantar,
reír y jugar;
a los tristes encontrarse,
a los solos acompañarse...
Mientras todos se estaban resguardando,
vislumbré a la Tierra danzando. 

¡Claro que estaba bailando!
Pues el villano de los humanos,
fue el héroe del orden natural,
la Tierra alegremente miraba
a las aves sin prisa volar,
las flores comenzando a crecer
y los peces nadando en el mar.

Escrito por: Cecilia Abreu


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