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Yo no soy nada

Yo no soy de ninguna manera. A veces soy algo, pero cambia… A lo mejor en los cinco segundos siguientes. A veces soy algo por algunos años. Por eso yo no soy nada, yo no soy de ninguna manera, porque puedo ser otra en los próximos segundos, o pensar diferente en el minuto siguiente.  Yo no soy nada.  No estoy dispuesta a encerrarme y definirme como una cosa. Porque ahora soy algo y en unas horas se ha ido. Soy la misma, pero soy diferente.  Porque puedo ser diferente  en los próximos minutos y necesito ser diferente  en los próximos años. Pero no quiero ser algo. Me resisto a ser algo para siempre. Porque quiero ser diferente, evolucionar hasta ser suficiente. Jamás es suficiente. Escrito por: Cecilia Abreu

A veces se extraña

Hay días que me da por extrañar. Pero es que hay personas que entran tanto en uno,  que es casi imposible deshacerse de sus huellas, es impensable no pensarles. Sus pisadas aparecen de repente,  entre pensamientos, palabras, personas y recuerdos. A veces no tienen ni la menor idea,  pero ahí está su rastro,  susurrando de vez en cuando para que no olvides,  para que sonrías,  para que recuerdes  que alguien mágico existe. Se siente como una sacudida en el corazón,  tiembla,  se estremece… Hace magia, porque es así como el corazón nos habla. Escrito por: Cecilia Abreu

(¿) Debilidad (?)

Se cree que es débil. Aquel que le permite a las gotitas saladas recorrer sus mejillas, el que escribe que trae apachurrado el corazón, quien evita cocinar o quien pasteles quiere hornear, ese que se recuesta a pensar mientras observa el techo, o cualquiera que busque un espacio para la soledad, el que no permite a sus músculos moverse hacia ningún lugar, quizás también el que sube los decibeles para no oír, el que huye con el agua recorriendo su cuerpo en la ducha, el que busca a alguien para platicar. Se cree que es débil, quien está  triste, cualquiera que esté triste; en especial, si se atreve a hacerlo notar. Si se atreve a exponer(se). Atrever. Atrever(se). Atreverse. Si tan solo encontraran los sinónimos de la conjugación de estas nueve letras. Si el mundo se detuviera y mirara la definición de estas nueve letras juntas. Entonces vería el valor . Y sabría, tendría una mínima idea, una imagen cercana, podría vislumbrar: la valen...

Un instante

La vida cabe en un instante.  La vida misma en una milésima de segundos, contenidos de amor, dicha, nostalgia.  Un libro, una charla, un paseo. Una inmensidad finita,  dotada de eternidad.  Se asoma con el ritmo en latidos, aprecia el canto de las aves en el cielo, recorre ardiente por las venas del cuerpo, respira tranquilamente.  La infinidad limitada, inefable, en un momento eterno. Vuela en el espacio, se siente en el pecho, deteniendo el universo.  En un instante cabe la vida. Escrito por: Cecilia Abreu

El placer de escribir

A veces siento ganas de escribir, pero me faltan las palabras. Siento esas ganas que arden sobre mi pecho y no puedo evitar porque, una vez que escribes dos líneas, es imposible detenerte para siempre. Unas cuantas letras comienzan a salir de ti, de tus sentimientos, de tus ganas, de tus miedos, anhelos y tristezas… Entonces te haces adicto a ellas, no puedes detenerlas más, simplemente porque no quieres hacerlo, no necesitas hacerlo. Las letras, son tu mejor refugio, el río que recoge tus lágrimas y el trampolín que lanza tus alegrías hasta el cielo. Una o dos palabras al menos por mes en esos meses escasos que parecen vacíos. Aunque sea una o dos palabras, porque es imposible quedarnos callados. Las palabras queman, las palabras vuelan; se juntan y dan vida. Te golpean sobre el pecho pidiendo fuertemente salir al acecho. Y una vez que salen, sientes cómo te liberas por dentro; ese nudo que mantenía totalmente tieso tu corazón, se convierte en suspiros. No puedes huir, las...

Desborde

Me encanta escribir. Esta libertad que me otorga escribir unas cuantas palabras, poder expresar mi pensar y sentir sin atadura alguna. Y me disculpo con todo aquel que escriba por decir esto, me disculpo conmigo misma; pero he llegado a la conclusión de que es imposible escribir sin limitar, al menos lo es cuando hablamos de  sentimientos. Para escribir, es necesario definir y esto implica poner límites; dichos límites distan de lo que un corazón verdaderamente puede llegar a sentir.   No es que las palabras sean deshonestas, no es que las palabras no tengan sentido o no cumplan su función. Es, sencillamente, que los sentimientos, las emociones, son fascinantemente desbordantes y nada ni nadie puede alcanzar a describirlas como se sienten, como explosionan e implosionan dentro de uno. Escrito por: Cecilia Abreu

Satélite Natural

Te escribo, te miro, te vivo. Cuando escribo sobre ti, me piensan enamorada; no se equivocan... Me saben enamorada. De tu brillo; de tus mitos, del conejo que te habita. Mi corazón palpita fuertemente cuando te mira, está enamorado de ti; y te repite una y otra vez "gracias por existir, belleza natural". Se me eriza la piel... Con tan solo pensarte, descubro que la perfección existe; perfección Divina eres tú. Al caer la noche, puedo mirarte una y otra vez; incansablemente. Tu belleza, belleza inigualable, asombrosa incluso a las 5:00 de la tarde. Vivirte me da vida. Escrito por: Cecilia Abreu