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Dejaste de existir

Condicionan la existencia de Dios a nuestra creencia. Me declaro en guerra contra tu existencia, porque ya no creo más en ti que: menosprecias a las mujeres, juzgas a los demás por su apariencia, haces a un lado a los que poco tienen, no valoras la naturaleza ni el cielo o los árboles, te olvidas de amar a tu madre, te sientes raza superior a los animales. Ya no existes. Porque las personas  también pueden dejar de existir, si dejamos de creer en ellas. Escrito por: Cecilia Abreu

Para alguien que se fue

Sé que no te pienso muy a menudo y lo lamento. Siempre creí que lo haría más. Lamento que entre las prisas  y mis días, no te permita colarte entre mis pensamientos.  Pero vienes a mi mente al instante y te recuerdo,  cuando pienso que… quisiera que conozcas a alguien.  Alguien muy especial para mí.  Cuando como una torta de cochinita en tu cumpleaños, también de repente cuando me pongo tu chamarra de mezclilla, y en ocasiones cuando miro mi guitarra.  Sé que la vida se me pasa volando y que tres días pronto se convirtieron en seis años. Pero, también sé que las personas se hacen eternas, no solamente cuando las pensamos, sino también cuando las vivimos.  Porque cada persona que pasa por nuestras vidas y deja una huella, permanece para siempre.  No solo como un recuerdo, sino con nuestra propia vida. Escrito por: Cecilia Abreu

De segundos a vida

Del amor: historias breves momentos fugaces todo lo que esperaba, detener en el tiempo algunos instantes. Comencé a leer tu historia, con un par de hojas, por unas cuantas horas… Y ya no quise detenerme. Quise volverme permanente: Detener en el tiempo cada instante, todo lo que espero: momentos eternos historias infinitas del amor. Escrito por: Cecilia Abreu

Un breve recordatorio a mí mism@

Hola, soy ___________________ y acepté que no soy perfect@. Después de una y otra vez intentándolo, después de mucho tiempo de frustración y sufrir con cada imperfección que encontré dentro de mi ser, con cada imperfección que otros señalaron en mí. Decidí aceptar que soy imperfect@ y ese es el mejor reto que encuentro en esta Tierra. Aprender a ser feliz y estar dispuesto al cambio, esperando ser mejor cada día, aún sabiendo que jamás alcanzaré la perfección y eso está bien. Odié cada imperfección que apareció en mi rostro, cada granito, cada cicatriz y cada arruga; pero odié mucho más mis desperfectos internos, cada error que cometí, cada tropiezo que di, cada caída. Llegué a la conclusión de que no importa que los otros se enteren de que soy imperfect@, que es sano y está bien. Que no me impide brillar, ni apaga mi luz. Me di cuenta una mañana cualquiera, tras olvidar mi cartera; me di cuenta cuando lastimé sin intención; me di cuenta cuando tropecé caminando por la calle y tamb...

Mi percepción del amor

Alguien que no viene partido por la mitad  y que no busca ni espera que seas media naranja. Eso es lo que yo creo que es el amor. Porque desde chiquitos nos enseñaron que venimos partidos en dos pedazos y necesitamos ir por ahí tratando de encontrar a nuestra otra mitad, a nuestra fruta.  Pero la única vez que intenté partirme en dos para fundirme con media fruta, resultó bastante mal… Que no me siento la mitad y mi media naranja era sandía,  que mi otro pedazo era indispensable en mi vida.  Y que decidí quedarme entera para siempre.  Ahora que me encuentro contigo, te encuentro completo y soy feliz de verte así,  porque te quiero entero, te reconozco libre,  me gustas por ser todo tú.  Ahora que me encuentro conmigo,  sigo completa y me siento feliz de que me quieras así, me sepas así y me reconozcas libre, me gusto por ser toda yo.  En este momento que nos encontramos, ...

¿Quién soy?

Soy habitante de la Luna, consciente de que la vida, es mucho más que una. La Tierra de Dios fue surgida… Pero nosotros contamos otra historia. Hace mucho tiempo que opté por olvidarme de esos atardeceres que tanto solía estudiar y disfrutar. Cubría mi espacio con ellos, hacía que ellos fueran mi cielo… Pero dejé de idealizar a ese lugar, cuando me enteré de que esos, que llaman humanos, los mismos que habitan ese planeta... Lo destruyen y se destruyen entre sí. Ahora solo miro con nostalgia hacia allá de vez en cuando. Habito la Luna y existo en donde yo quiera: Algunas noches reposo en Marte, el planeta rojo tiene algo en su calidez que me atrae. Después de la Luna, ese es mi lugar favorito. Aunque jamás nada va a superar la magia que envuelve a cada cráter en mi hogar. Recuerdo que una vez fui a Plutón, quería encontrarme con ese mundo diminuto y descubrirlo por completo… Pero me fue imposible entrar, el tamaño de mi cuerpo jamás podría...

¿Escribo?

Un día comencé a escribir y me prometí que jamás iba a detenerme… Y me he sido fiel hasta ahora. Aunque de vez en cuando se me escondan las palabras. Me encuentro escribiendo letras vacías, esas que ignoro, porque para mí escribir es la dicha de compartir y hacer explotar un sentimiento en alguien más. No escribo, las letras, a veces, no tienen concatenación… No hallan su lugar. Reposo, espero porque sé que llegarán. Dejarán de susurrar suavemente en el oído y comenzarán a gritar hasta desbordarse. Sé que es imposible que no se atrevan a regresar, me conocen mejor que nadie. Me saben vulnerable, loca, feliz… Conocen el placer que le producen a mi ser, mientras cada una de ellas es plasmada en una hoja vacía. Así que, no las presiono, ni las exijo… Solamente las dejo reposar y espero a que me pidan aparecer tangibles. Días que permanecen en silencio. No es que los versos no encuentren su lugar, que las palabras no encuentren en dónde asentarse, que las letras estén desorientad...