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Somos hoguera.

 Yo no sé cómo podemos vivir en un mundo que nos hace vivir con miedo.  Que nos impide caminar por las noches... Y mirar las estrellas.  Que te apaga la luz... Y te corta las alas.  Ser mujer es luz, es ser brillo; pero les da tanto miedo, que le tiran agua al fuego que arde, con tal de extinguirlo.  Pero cada día nuestro fuego se une con más fuerza, y no habrá manera de apagar nuestra hoguera.  Escrito por: Cecilia Abreu

Mis colores en el cielo

Microcuento: Mis Colores en el Cielo Me gusta alardear que el cielo es azul porque es mi color favorito y que me fue regalado hace mucho tiempo, en otro universo... Ahora inexistente. Y que fue justamente pintar el cielo de ese color, un recordatorio de que existí en esa galaxia, en donde mi cuerpo era del color de mis sueños y que aquí, me dijeron, tendría que ir corriendo siempre tras ellos. Estoy segura de alcanzarlos algún día... Y fantaseando con poder pintar el siguiente universo que pise con un tono amarillo. Escrito por: Cecilia Abreu

Presente

 Yo, al igual que todos, ya quiero que te vayas. No me agradas. Pero hay algunas cosas que quiero que se queden cuando tú no estés:  La gente saboreando la vida, viviendo sin prisa... Regalando sonrisas, amor,  apoyo... Humanidad. Vete, vete ya. Pero deja la humanidad en las personas.  Vete, pero que permanezca el sabor de vivir cada instante... Que el nombre del día en el que vivimos siga en el olvido, como ahora que los días dejaron de ser importantes y comenzó a serlo el presente. El presente que vivimos acabará por esfumarse y convertirse en recuerdos, pero, cuando tú ya no estés, quiero que hayamos aprendido a quedarnos presentes. Escrito por: Cecilia Abreu

El Monstruo Creativo

Escritura Automática

El texto que les muestro a continuación fue hecho en un ejercicio, los invito a hacerlo. Escribir por 10 minutos, con un temporizador que les avise cuándo parar; sin pensar, sin tachar, solo dejando que salga lo que tenga que salir. Viví con mi abuelita cuando era pequeña, me obligaba a escribir con letras pequeñas... y yo lo odiaba. Pero comencé a creerlo lo correcto, entonces dejé de odiarlo y comencé a esforzarme por ello. Aún ahora, en ocasiones "importantes" mi letra se hace pequeña. Somos lo que aprendemos de otros, de libros, de nuestros sueños.  Quiero volar muy lejos y vivir mi propia vida sin que nadie me dirija, nadie más que mis sueños e ilusiones. Comenzando con mi casita y terminar brincando en la nieve de Canadá.  Mi hogar siempre estará en dónde mi corazón está. Ay, pero mi corazón ¿cómo se divide tanto? No lo sé, pero ya tengo al menos tres hogares y eso por decir algo, puedo tener muchos más... Lo sé. Estoy en el cielo, especialmente en el atardecer. En los ...

Todos estamos equivocados

Nadie sabe cómo hacerlo en realidad, no tuvimos tiempo de prepararnos, de tomar los libros y guiarnos para actuar. Algunos mantienen una actitud positiva, observan a las plantas florecer, disfrutan el tiempo extra en familia. Algunos otros, un tanto más negativos, se perciben atrapados entre muros, ahogados con pensamientos oscuros. Algunos, simplemente son más neutros. Y otros, con un poco de las tres. Disfrutando de a ratos el silencio, extrañando a menudo el ruido externo; apreciando por momentos la soledad, extrañando a la gente que suelen abrazar; descubriendo el arte en su interior, intentando externar lo que mora dentro. Pero todos estamos equivocados al señalar la manera “correcta” de afrontar esta circunstancia y criticar la de los otros. Circunstancia inesperada que nadie sabe cómo llevar y que todos intentan de la mejor manera. Y está bien pensar: que saldremos diferentes de esta, que saldremos más fuertes, que apreciaremos más ...

COVID-19 en mi cabeza

Era un día cualquiera, cuando el COVID-19 atacó la tierra, aunque algunos le llaman Coronavirus, así, a secas. Llegó con más de una corona, un villano verde y poderoso, esa clase de villano pegajoso... que se niega a desaparecer. Una especie de Hydra, a quien le cortas una cabeza y obtienes dos. Comenzó a multiplicarse, dejando su rastro verde por doquier, pasando del suelo, a la cabeza y de la cabeza a los pies; de un lado para otro, de las manos a los ojos y de unos a otros, pronto se convirtió en tos.  Claro, como en toda historia, del villano todos buscan escapar; entonces las casas se abrieron, las familias se juntaron y todos se empezaron a resguardar.  Tal fue mi sorpresa, al mirar a las familias cantar, reír y jugar; a los tristes encontrarse, a los solos acompañarse... Mientras todos se estaban resguardando, vislumbré a la Tierra danzando.  ¡Claro que estaba bailando! Pues el villano de los humanos, fue el héroe del orde...